|
Ana, palabras más o menos, aquí van las mías: Transitaba por un momento bastante difícil y sin demasiada ilusión; fui a ese seminario, que era el único que no había tomado, a regañadientes; creyendo que yo no necesitaba hablar de dinero, como si la Prosperidad y la Abundancia fueran sólo eso. Y ni hablar de rematar el día haciendo una suerte de pegatina alocada de deseos casi utópicos. Desde ya que me enganché con la idea y le puse mucha garra y conexión al Mapa. Y allí fueron, uno a uno, mis anhelos acomodados. Puse amor, pasión, acercarme a mi hijo y poder compartir con él más cosas. Deseos de viajar, conocer la nieve, una casa con hogar de leña, aprender a pintar, a usar la computadora, a jugar al golf; incluí algunos deseos por demás difíciles en ese entonces, como que Boca saliera campeón, (luego de casi nueve años sin títulos y de haber sumado frustración continuada, jurando, y no cumpliendo, no volver a la cancha ni ver el partido por televisión). El tiempo fue haciendo realidad cada uno de mis deseos, a saber: Estoy en el momento afectivo que deseaba. Con mi hijo compartimos un montón de buenos momentos, además de vacaciones anuales en la nieve. Intentando profundizar y enriquecer cada vez más nuestro vínculo, aprendimos a esquiar juntos y vamos por la quinta temporada en la nieve. He comprado la casa soñada por mí y le he hecho construir un hogar de leña, de piedra y madera. He conocido lugares hermosos, me subí a muchos aviones, pinté varios cuadros, utilizo Internet. Y mi querido Boca Juniors, en este lapso, ganó tres campeonatos locales y dos copas Libertadores de América; y hasta fue campeón del mundo ganándole al Real Madrid. Les di a todas mis empleadas el seminario de Prosperidad. Si bien mi trabajo y mis ingresos siguen viento en popa, aún me falta acrecentar mi parte próspera y abundante en otros terrenos que no tienen que ver con lo material. Creo que voy aceitando de a poco estos engranajes y, en cuanto esta rueda tome el envión que deseo, seré el hombre que quiero ser finalmente. ”Un gran abrazo y gracias por permitirme esta reflexión y, por supuesto, por semejantes logros.” (Ricardo, médico) |
|||